Actualización:
Lo bueno:
- Al ir intentando activar Windows se solucionó solo el problema del lector de memorias cuando se actualizó el sistema.
- Pareciera que cada vez funciona más rápido.
- Sigue asombrando la duración de la batería en comparación a cuando utilizaba Windows 7.
Lo malo:
- El teclado en pantalla presenta algunas fallas o molestias, por ejemplo en la línea de comandos.
- Todavía me queda bastante por configurar para anular, desactivar y desinstalar aquello que no me interesa, que consume recursos o ancho de banda. La personalización en Windows 10 es más difícil por la persistencia de algunas configuraciones que uno no desea pero (todavía) hay formas alternativas de desactivar lo que uno no quiere.
Seguiré contando mi experiencia con Windows 10 en la Iconia w500.
Si bien se presentaron algunas dificultades, por el momento el balance es positivo.