Hoy en día se ve una dependencia al móvil excesiva.
Yo ni lo llevo ni lo llevaré, ya me puede llamar el Papa mismo, que un aparato no me va a quitar el disfrutar de ciertos momentos.
Entre que estás pendiente de que no te lo roben, de que no se caliente, que no se moje, que no se ensucie, que te llama fulano o mengano, espera un whatsapp, un email... Te evade totalmente, la pena es que hay muchos exclavos de ello.
Disfrutemos y apreciemos el momento, estando en él
salu2