Personalmente más que por el miedo a que se me estropee yo no llevo el móvil a la playa por cuestiones de seguridad. Cuando voy con los colegas a la playa y entramos en el mar las cosas se quedan solas en la arena y no sería la primera vez que nos llevamos un susto tras volver a las toallas.
Profiero estar incomunicado pero tranquilo durante unas horas que luego tener que estar lamentándome por que algún desgraciado me ha robado el teléfono.
