Independientemente de la resolución (WVGA en nuestro caso), en la tecnología AMOLED cada píxel está formado por subpíxeles, en el caso de la tecnología original tenemos un total de 768.000 subpíxeles, por los 1.152.000 de las SuperAMOLED plus. Lo que supone un incremento del 50%.
Esto se debe a que cada píxel está formado por 12 subpíxeles en la nueva tecnología, cada uno de ellos de las mismas proporciones, no como ocurre con la pantalla del Samsung Galaxy S.
Todo ello redunda en una mayor calidad de imagen, la pantalla Super AMOLED plus es más visible en situaciones de mucha luz y veremos los bordes de letras más detallados.