A mí me ha llegado también el email con la confirmación de que oficialmente he dejado de ser cobaya y he pasado a ratoncito (o elefante)

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¡Joer! ya lo único que podría mejorar esto es que rebajasen el coste de establecimiento de llamada. Quitando eso, las tarifas de los pepephónicos son insuperables.
Saludos.