Tranquilo, amigo. La Diamond no es un transistor. No es una sanwichera. No es un radiador, ni una estufa, ni un ventilador. La Diamond no es un cepillo de dientes eléctrico, no es un cascanueces, no es un escanciador. La Diamond no es un farol, ni una almohadilla eléctrica, ni un reloj de cuco... No es una secadora, ni una freidora, ni una plancha de vapor. No. La DIAMOND ES MUCHO MÁS. No se descubre su fucionamiento ni su mejor respuesta apretando sólo un botón. Te exigirá conocerla. Te hará pensar. Te mantendrá intrigado ante su próxima sorpresa. Es como una bella sin alma. Y espera que se la pongas tú. Alma y empuje para entenderla...
(Jo... después de leer esto, los de HTC tenían que darme una de ragalo)