Considero que un smartphone a un niño, sería echarle a perder su infancia, una tablet únicamente para complementar su educación en la escuela, nada de juegos ni redes sociales. Extraño la época en qué esos aparatejos ni eran una necesidad como lo han hecho parecer ahora, una necesidad creada.
Los niños, son niños, deben jugar, ensuciarse, usar su imaginación y hacer muchas actividades al aire libre. Yo creo que una buena edad es después de los 18 años y enseñarles como padres, poniendo el ejemplo claro, el uso adecuado y no excesivo de estos aparatos, para dejar de crear zombies por todos lados que no conversan, sólo están viendo la pantalla de su smartphone; que época tan fea nos ha tocado.
Saludos!