Normalmente, en casa, todos tenemos un router a través del cual conectamos todos nuestros dispositivos (smartphone, televisores Smart TV, consolas, etc) a internet y entre ellos siempre que sea posible. Es lo que se conoce como una red en modo infraestructura.
Si no hay muchos dispositivos está bien pero cuando son varios los que hacen uso puede provocar una saturación que podría afectar a las tareas que estemos realizando (sincronización, copias de seguridad, streaming,…).
Igualmente, hay casos en los que no disponemos de un router por lo que es más interesante poder conectar directamente.
Ahí es donde
Wifi Direct aporta un valor añadido. Los equipos compatibles son capaces de crear una red ad-hoc (punto a punto), creando un punto de acceso vía software.
Una funcionalidad que se está integrando en televisores de forma generalizada pues permite compartir el contenido de nuestro dispositivo móvil en él.
Además
no se requiere que ambos dispositivos sean compatibles, con que sólo lo sea uno bastará.
