Lo que es bastante desalentador, es que se agriete sin motivo aparente, y que los SAT se nieguen a repararlo en garantía, alegando que es un defecto estético y que no altera su uso.
Yo pagué 350€, por un terminal de calidad, y por una marca que, se suponía, que se responsabilizaba de sus posibles defectos.
Lo cierto es que Samsung me ha defraudado bastante.
Gracias por las respuestas.