Está estancado porque es la antítesis de lo "social": aparte del coste, nadie quiere aparecer con ellas en público porque nadie habla con alguien que lleva un ordenador-cámara de vídeo pegado a la cabeza. Son un aparato que tiene utilidad para usos no "sociales": realidad virtual aplicada al trabajo, grabaciones de vídeo que requieren presencia continua de la persona, aprendizaje... todos esos usos tienen pocos fines con una traducción en ventas.