Esa precisamente es la cámara que presentará Sony dentro de mes y medio: mismo tamaño de sensor que el Lumia pero seguramente menos jorobante gracias al nuevo diseño, mucho más racional que el de los tradicionales sensores planos y que facilita el diseño de objetivos más luminosos y menos prominentes.
Y llevará diafragma, el método natural de actuar sobre la profundidad de campo.
Y cuando la monte en un teléfono se supone irá que acompañada de flash auténtico; no le creo a Sony con valor suficiente como para exponerse a la ira de sus adictos olvidándose del xenon.
La cuestión es: ¿cuándo la tendremos?
