Yo no me fio de los SAT, así que hubiera probado a sumergirlo allí mismo al ir a recogerlo. Hubieran sido testigos de que las tapas estaban cerradas y que lo habían sellado mal en la reparación.
Como te dicen los compañeros, es una putada y lo vas a tener dificil....si lo puedes sumergir sin problemas, genial; pero como te entre agua, el SAT se lava las manos.