El desembalaje me recordó a esos momentos en los que pides por eBay un gadget imposible e inservible de los típicos de las tiendas de chinos y te llega en un sobre arrugado, atado con un hilo como único cierre y luego envuelto en tres metros de plástico de burbujas y acompañado, cómo no, de un trocito de papelaco escrito en inglés macarrónico dándote las gracias e invitándote a comprarles más garruladas. ¡¡¡Impagable!!!
Ahora que, cuando te vas a gastar 300€, ya es un poco más doloroso ver que no cambia nada con respecto a esa muñeca chochona de 1€ (envío incluído) que te compraste por eBay...
.