De todos modos, y con todos los respetos, me parece que tenemos una obsesión un tanto absurda con lo de actualizar el software.
Tenemos un dispositivo, un programa o una aplicación que funciona correctamente, y estamos como locos porque salga una nueva actualización o versión para instalar. Cuando en una gran parte de las ocasiones, no aprovechamos todas las posibilidades del software que tenemos.
