Joer, pues a ver si va a ser roña...

En fin, el cacharro a mí me va muy bien, estoy contento con él. No queda tan bonito como en las fotos, porque al doblarle las patas no siempre te quedan rectas y alineadas (o yo no me preocupo de dejarlas perfectas), pero cumple su función perfectamente. Y con un poco de imaginación se puede usar en muchos sitios. Yo lo uso como soporte de mesa, pero a veces también lo cuelgo del monitor del ordenador, para tenerlo más a mano todavía y que no moleste en la mesa.
También lo he colgado de la rejilla del coche, pero ahí no conseguí que se quedara muy estable. Pero vamos, tampoco perdí mucho tiempo buscando una manera porque era sólo por probar en un trayecto cortito. El cacharro es muy versátil y si uno piensa unos minutos siempre acaba encontrando la manera de ponerlo donde se te ocurra.