"La fe no es una adhesión intelectual a una doctrina, sino una relación personal con Cristo" (Benedicto XVI, Junio2010)
La Fe no consiste en creer en Dios de manera intelectual, ni tampoco adherirse a un estilo de vida conforme a la dignidad de la persona, o ponerse a ayudar a los pobres o a perdonar a los que nos ofenden, o a resignarse con las cruces inevitables que nos toquen. La Fe no es una decisión intelectual para vivir mejor o por miedo a lo que haya después de nuestra próxima muerte, o seguir la tradición de tus padres y tu pueblo. No. La Fe es un encuentro con una persona que te cambia la vida: Cristo. Y Cristo está en la oración, en la Eucaristía, en la Sagrada Confesión, en los pobres, en los que sufren, en nuestras cruces dolorosas de la vida... Después de conocerlo es cuando a uno le cambia la vida. Si no es con Amor, todas esas obras nada valen. Ha de ser todo por Él, no por ganar el Cielo y evitar el infierno, no solamente por vivir mejor, con esperanza, con orden, con sentido, con paz interior... La razón para hacerlo todo es Jesucristo, y por Él nos sacrificaremos y moriremos, si acaso fuera Su Voluntad, con la fortaleza del Espíritu Santo. Si no es por Él, en Él y para Él, todas las obras que hagamos no valen de nada.