El cuerpo me pide forzar la actualización, pero la verdad es que las mejoras son muy pocas y de poca relevancia para mi (a parte de lo cerrar tareas). Por eso he optado por no actualizar hasta Samsung ponga la versión a disposición de todos. En la actualización anterior los de Samsung fueron bastante rápidos.
Supongo, y espero, que las mejoras importantes vendrán en la 8.1 que creo que está prevista para los primeros meses de 2014. ¡A ver si Samsung se estira y también nos mejora el firmware del teléfono como Nokia!