El truco está en mantener pulsado el disparador hasta que enfoque. Ha quedado enfocado donde tú querías? Sueltas el dedo de la pantalla. Se ha desenfocado en el último momento? Deslizas el dedo hacia el interior de la pantalla, despegas el dedo una vez está fuera del disparador, y lo vuelves a intentar. Estos problemas de enfoque solo suceden en macros, al menos a mí...