Pues que estaba acostumbrado al trackball de la Magic, y este trackpad óptico, algunas veces hay que darle 3 y cuatro pasadas con el dedo para que te haga caso.
Vamos que, o tengo las huellas dactilares de King Kong, o si no, el truquillo: darle con los nudillos de los dedos, que los pilla bien.
O sea, que si fuese manco, no notaría la diferencia a la hora de usar el trackpad.
