Al final después de un mes sin teléfono se descuelgan con 235€ de reparación. Un robo.
El móvil no tenia ningún golpe.
Vaya panda de sinvergüenzas.
Me dicen que pagar por adelantado y esperar otro mes para la entrega. Lo dicho unos auténticos sinvergüenzas.
Pues nada denuncia a la oficina de consumo, que es lo único que nos queda. Y por supuesto SONY nunca mas.