tarzerixx
13/04/11, 23:28:09
Erase una vez un movil que, aunque era muy muy inteligente, sus papas no se interesaban para nada en su educacion y les daba igual lo que su nene supiese. Asi, lo enviaron a la calle muy mal preparado. Habia ido al colegio Android 1.6. Una castaña.
Asi lo encontramos por la calle, desorientado y sin saber de su enorme potencial. Era precioso pero bastante ignorante.
Entonces denunciamos su situacion a las autoridades y despues de hacer las comprobaciones pertinentes, nos lo dieron en adopción.
Ni sabemos las horas que le robamos al sueño, a nuestra vida familiar, a nuestro trabajo, pero lo cierto es que no lo podiamos dejar asi.
Empezamos a hablar con especialistas que nos recomendaron que le diesemos unas vitaminas (JIT), y que le diesemos mucho cariño para que cogiese fe en si mismo y no tuviese en cuenta las malas costumbres que le habian enseñado sus papas (lo rooteamos y le pusimos ROMs mucho mas útiles).
Lo llevamos al mejor colegio (se llamaba Eclair) donde le enseñaron como era el mundo en realidad, e incluso le dimos clases de repaso para que aprovechase su inmenso potencial (diferentes roms de 2.1).
Se hizo mayor, entre nuestros desvelos y ojeras, y le mandamos a la Universidad Froyo.
Alli el plan de estudios era mas exigente y le empezamos a ver limitaciones a nuestro chiquitin. El nos explicó que no era su culpa, pero no se llevaba bien con ese plan de estudios.
Buscamos mas orientación con profesionales y nos dijeron que para verano nuestro pequeñin podria ir a otra universidad mucho mas moderna y que se adaptaria mucho mejor al chico (gingerbread), asi que nos dimos un abrazo y nos dispusimos a esperar el verano.
Pero ocurrio lo inesperado.
Como cosa de rutina, fuimos a la agencia de adopción que nos habia hecho tan felices y alli vimos una foto de otro chico un poquito mas alto que el nuestro, un poquito mas listo, y un poquito mas inteligente. Y, oh sorpresa, era huerfano.
Rapidamente pedimos acogerle en nuestra casa y pensamos que nos lo pasariamos genial los tres. Nos autoengañamos.
El nuevo, se llamaba Arc, era mas divertido y poco a poco fuimos olvidando a Xperia. Con lo que habiamos pasado juntos. Todas esas dudas, ensayos, crecimiento al fin y al cabo, ya no valia nada. Arc era genial, no nos daba trabajo, se lo traia todo aprendido de casa. Y era taaaan elegante.
Y el pobrecito Xperia acabo en un cajón, esperando algún cuñado que no supiese nada de Roms ni de rootear ni de android y que solo quisiese el movil para llamar a la parienta. Que pena.
Fin.
pd: Si tuviese pasta yo tambien me compraria un Arc, pero no me digais que la historia no es un buen consuelo para los que nos quedamos con el xperia.
Asi lo encontramos por la calle, desorientado y sin saber de su enorme potencial. Era precioso pero bastante ignorante.
Entonces denunciamos su situacion a las autoridades y despues de hacer las comprobaciones pertinentes, nos lo dieron en adopción.
Ni sabemos las horas que le robamos al sueño, a nuestra vida familiar, a nuestro trabajo, pero lo cierto es que no lo podiamos dejar asi.
Empezamos a hablar con especialistas que nos recomendaron que le diesemos unas vitaminas (JIT), y que le diesemos mucho cariño para que cogiese fe en si mismo y no tuviese en cuenta las malas costumbres que le habian enseñado sus papas (lo rooteamos y le pusimos ROMs mucho mas útiles).
Lo llevamos al mejor colegio (se llamaba Eclair) donde le enseñaron como era el mundo en realidad, e incluso le dimos clases de repaso para que aprovechase su inmenso potencial (diferentes roms de 2.1).
Se hizo mayor, entre nuestros desvelos y ojeras, y le mandamos a la Universidad Froyo.
Alli el plan de estudios era mas exigente y le empezamos a ver limitaciones a nuestro chiquitin. El nos explicó que no era su culpa, pero no se llevaba bien con ese plan de estudios.
Buscamos mas orientación con profesionales y nos dijeron que para verano nuestro pequeñin podria ir a otra universidad mucho mas moderna y que se adaptaria mucho mejor al chico (gingerbread), asi que nos dimos un abrazo y nos dispusimos a esperar el verano.
Pero ocurrio lo inesperado.
Como cosa de rutina, fuimos a la agencia de adopción que nos habia hecho tan felices y alli vimos una foto de otro chico un poquito mas alto que el nuestro, un poquito mas listo, y un poquito mas inteligente. Y, oh sorpresa, era huerfano.
Rapidamente pedimos acogerle en nuestra casa y pensamos que nos lo pasariamos genial los tres. Nos autoengañamos.
El nuevo, se llamaba Arc, era mas divertido y poco a poco fuimos olvidando a Xperia. Con lo que habiamos pasado juntos. Todas esas dudas, ensayos, crecimiento al fin y al cabo, ya no valia nada. Arc era genial, no nos daba trabajo, se lo traia todo aprendido de casa. Y era taaaan elegante.
Y el pobrecito Xperia acabo en un cajón, esperando algún cuñado que no supiese nada de Roms ni de rootear ni de android y que solo quisiese el movil para llamar a la parienta. Que pena.
Fin.
pd: Si tuviese pasta yo tambien me compraria un Arc, pero no me digais que la historia no es un buen consuelo para los que nos quedamos con el xperia.