Nonamed
02/02/18, 13:18:18
Cómo es usar Windows Phone en 2018
http://galeriade.com/htcmania/data/media/2/2560_3000_31.jpg
Leemos en xataka.com
http://www.htcmania.com/images/smilies/q.gif Empecé a utilizar Windows Phone 8 allá por el 2013, cuando dejé atrás mi HTC One por un Nokia Lumia 925. Llevaba por aquel entonces una buena temporada con Android y HTC (Desde los días de gloria del HTC Evo), y el OS empezaba ya a cansarme. El problema era, ya entonces, el interfaz del usuario. Android, en tiempos de Gingerbread (2.3), Jelly Bean (4.1) era un sistema operativo singularmente feo y rematadamente inconsistente. No ayudaba que Google, por aquellos años, tuviera una actitud más bien pasota con el diseño de las aplicaciones de terceros y que pareciera indiferentes a que las animaciones más simples de su sistema operativo fueran a trompicones la mitad del tiempo. El OS, además, tenía problemas de base, como la extraña división entre páginas de inicio y cajón de aplicaciones, un menú de opciones rebuscado y unas notificaciones que no servían para nada. Por supuesto, si quería un interfaz medio consistente siempre me podía comprar un iPhone, pero esos días tampoco me apetecía demasiado. El iPhone 5 tenía una pantalla pequeña comparada el HTC One, y aunque me pasara el día quejándome de lo feo que era Android, me había pasado suficientes horas trasteando con launchers e instalando versiones alternativas de Android como para saber que iOS me pondría de los nervios. http://www.htcmania.com/images/smilies/q2.gif
fuente: xataka.com (https://www.xataka.com/moviles/como-es-usar-windows-phone-en-2018)
http://galeriade.com/htcmania/data/media/2/2560_3000_31.jpg
Leemos en xataka.com
http://www.htcmania.com/images/smilies/q.gif Empecé a utilizar Windows Phone 8 allá por el 2013, cuando dejé atrás mi HTC One por un Nokia Lumia 925. Llevaba por aquel entonces una buena temporada con Android y HTC (Desde los días de gloria del HTC Evo), y el OS empezaba ya a cansarme. El problema era, ya entonces, el interfaz del usuario. Android, en tiempos de Gingerbread (2.3), Jelly Bean (4.1) era un sistema operativo singularmente feo y rematadamente inconsistente. No ayudaba que Google, por aquellos años, tuviera una actitud más bien pasota con el diseño de las aplicaciones de terceros y que pareciera indiferentes a que las animaciones más simples de su sistema operativo fueran a trompicones la mitad del tiempo. El OS, además, tenía problemas de base, como la extraña división entre páginas de inicio y cajón de aplicaciones, un menú de opciones rebuscado y unas notificaciones que no servían para nada. Por supuesto, si quería un interfaz medio consistente siempre me podía comprar un iPhone, pero esos días tampoco me apetecía demasiado. El iPhone 5 tenía una pantalla pequeña comparada el HTC One, y aunque me pasara el día quejándome de lo feo que era Android, me había pasado suficientes horas trasteando con launchers e instalando versiones alternativas de Android como para saber que iOS me pondría de los nervios. http://www.htcmania.com/images/smilies/q2.gif
fuente: xataka.com (https://www.xataka.com/moviles/como-es-usar-windows-phone-en-2018)